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El rectorado E-mail
Escrito por Javier Pérez Campos   

Al hablar de casas encantadas, protagonistas de auténticos fenómenos insólitos, suele aflorar de forma automática en nuestra mente la imagen de una mansión victoriana, escenario de algunas novelas de Oscar Wilde o Henry James. Sin embargo, lo último que nos vendría a la mente es la imagen de un edificio de reciente construcción, acristalado y con modernas instalaciones.

Es el caso de un edificio situado en la zona universitaria de Ciudad Real. O más bien, el caso de dos edificios situados en dicha zona.

Hasta allí me desplacé para realizar esta investigación, consiguiendo testimonios de primera mano y obteniendo un material que pronto me depararía alguna sorpresa…

El lugar donde hoy suceden dichos fenómenos aislados de cualquier explicación lógica abrió sus puertas por primera vez el 29 de Abril de 1788 por el cardenal Lorenzana, para hacer de casa de acogida para las personas menos favorecidas, dando cobijo a pobres, alcohólicos o prostitutas. Posteriormente pasó a ser un hospital, llevado por monjas, llamado “Real casa de la Misericordia”.

En 1809 el edificio pasó a ser un Regimiento de artillería, el "Cuartel de la Misericordia". Y es ya a partir de esta época cuando comienzan a suceder los fenómenos extraños. Un gran número de personas que hicieron allí el servicio militar me narraron la misma historia, o al menos con la misma protagonista… Una extraña monja.

Es el ejemplo de J.R. que me contó cómo una noche transportando alimento sobre una burra, todo quedó en completo silencio. El animal comenzó a asustarse y a ponerse nervioso. A tal punto llegó el miedo a apoderarse de la burra, que esta comenzó a dar coces y a temblar de manera incontrolada. Entonces sucedió. En mitad de la noche, una figura semitransparente apareció caminando a lo lejos. Una figura sin piernas, que se alzaba unos centímetros sobre el suelo.

J.R, completamente asustado, tiró del animal y corrió por donde había venido como alma que lleva el diablo.

- "Aquella era una figura de monja. Llevaba las manos juntas, como rezando, y una túnica. Eso es todo lo que puedo contarte. ¡Y no porque no quiera! Es que no me acuerdo de más...".

Un dato curioso es que otro testigo que vivió un hecho semejante trabaja actualmente para una conocida compañía de envíos y tiene que llevar paquetes al lugar cada semana.

El edificio en la actualidad es el Rectorado de Castilla-La Mancha, y los fenómenos que hoy ocurren no tienen casi nada que envidiar a los sucedidos años atrás.

Y aunque bien es cierto que esa figura con forma de monja no ha vuelto a ser vista por los pasillos ni por los patios, parece que sí se ha dejado fotografiar por algún curioso…

Cuando llegaron a mis oídos todos los sucesos paranormales, decidí acercarme para hablar con los protagonistas, en este caso los propios guardias de seguridad del edificio.......